Las técnicas psicológicas para aumentar conductas se refieren a un conjunto de estrategias y herramientas utilizadas por los profesionales de la psicología para ayudar a las personas a incrementar comportamientos específicos que desean desarrollar. Estas técnicas se basan en principios de aprendizaje y se aplican para modificar el comportamiento humano.
El refuerzo
La técnica de refuerzo es una técnica psicológica utilizada para aumentar la probabilidad de que una conducta se repita en el futuro. Esta técnica se basa en el principio de aprendizaje llamado «condicionamiento operante» desarrollada por B.F. Skinner, que establece que las consecuencias de una conducta afectan la probabilidad de que esa conducta se repita.
El refuerzo puede ser positivo o negativo.
1. Refuerzo positivo
El refuerzo positivo es una técnica de aprendizaje muy efectiva que consiste en presentar una consecuencia agradable o recompensa después de que se realiza una conducta deseada, con el objetivo de aumentar la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro.
La recompensa puede ser cualquier cosa que sea placentera o deseada por la persona, como elogios, premios, alabanzas, atención positiva, entre otros. Lo importante es que la recompensa sea significativa para la persona y esté directamente relacionada con la conducta deseada.
El refuerzo positivo se utiliza en una gran variedad de situaciones, desde el entrenamiento de mascotas hasta el desarrollo de habilidades sociales en niños y adultos. En el contexto educativo, se ha demostrado que el refuerzo positivo es efectivo para mejorar el rendimiento académico y la motivación de los estudiantes.
Algunas claves para utilizar el refuerzo positivo de manera efectiva son:
- Identificar y definir claramente la conducta deseada.
- Establecer un sistema de recompensas que sea significativo para la persona.
- Aplicar la recompensa de manera inmediata después de que se realiza la conducta deseada.
- Ser consistente y aplicar el refuerzo positivo cada vez que se realiza la conducta deseada.
- Gradualmente reducir la frecuencia de la recompensa a medida que la conducta se fortalece.
El refuerzo positivo es una técnica muy útil y efectiva para mejorar el comportamiento en diferentes contextos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el refuerzo no debe ser utilizado de manera excesiva o inapropiada, ya que puede generar dependencia y afectar negativamente la motivación intrínseca de la persona.
2. Refuerzo negativo
El refuerzo negativo es una técnica de aprendizaje que consiste en retirar o reducir un estímulo aversivo después de que se realiza una conducta deseada, el objetivo, como en el caso anterior, es aumentar la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro.
En otras palabras, el refuerzo negativo se basa en la idea de que las personas aprenden a realizar una conducta para evitar o reducir algo desagradable o aversivo. Por ejemplo, un empleado puede trabajar más rápido y con más eficiencia para evitar recibir comentarios negativos de su jefe.
Es importante destacar que el refuerzo negativo no es lo mismo que el castigo. Mientras que el refuerzo negativo implica la retirada de un estímulo aversivo después de que se realiza una conducta deseada, el castigo implica la aplicación de un estímulo aversivo después de que se realiza una conducta indeseada.
Algunos ejemplos de refuerzo negativo pueden ser:
- Un estudiante que estudia más para evitar tener que repetir un examen.
- Un empleado que trabaja más rápido para evitar tener que quedarse hasta tarde en el trabajo.
- Un niño que hace su tarea a tiempo para evitar una regañina de sus padres.
Al igual que con el refuerzo positivo, el refuerzo negativo debe ser aplicado de manera inmediata después de que se realiza la conducta deseada para que sea efectivo. También es importante ser consistente y aplicar el refuerzo negativo cada vez que se realiza la conducta deseada.
El modelado
El modelado es una técnica de aprendizaje que consiste en observar y reproducir el comportamiento de otra persona. Esta técnica se basa en la teoría del aprendizaje social, que sostiene que el comportamiento humano es aprendido principalmente a través de la observación y la imitación de modelos a seguir.
El modelado puede ser utilizado para adquirir nuevas habilidades y comportamientos, y se aplica en diferentes ámbitos, como la educación, la psicología clínica, el entrenamiento deportivo y el desarrollo de habilidades sociales.
El modelado se divide en tres pasos principales:
- Observación: en este primer paso, la persona observa el comportamiento de un modelo a seguir. La observación puede ser directa, mediante la interacción con el modelo, o indirecta, mediante la observación de videos, imágenes o historias.
- Retención: en este paso, la persona retiene la información y la guarda en su memoria para poder reproducirla en el futuro. La retención implica la atención, la percepción y la memoria de la información observada.
- Reproducción: en este último paso, la persona utiliza la información aprendida para realizar la conducta observada. La reproducción implica la aplicación práctica de las habilidades y la retroalimentación del modelo y del contexto.
Algunos factores que influyen en la efectividad del modelado incluyen la similitud entre el modelo y la persona, la claridad y la relevancia de la información observada, la capacidad de retención y reproducción de la persona y la retroalimentación y el apoyo del modelo y del entorno.
El encadenamiento
El encadenamiento es una técnica de enseñanza que se utiliza para descomponer una habilidad compleja en pasos más simples y fáciles de aprender. Esta técnica se basa en el principio de aprendizaje llamado «moldeamiento», que establece que las conductas complejas pueden ser adquiridas mediante la práctica y el aprendizaje gradual de las partes que la componen.
El encadenamiento se divide en dos tipos principales: encadenamiento hacia adelante y encadenamiento hacia atrás.
- El encadenamiento hacia adelante consiste en enseñar la primera etapa de la secuencia de habilidades y luego añadir gradualmente los siguientes pasos hasta completar la secuencia completa. Por ejemplo, para enseñar a un niño a lavarse las manos, se le enseña primero a mojarse las manos, luego a aplicar jabón, después a frotarse las manos y finalmente a enjuagarlas.
- El encadenamiento hacia atrás, por otro lado, consiste en enseñar la última etapa de la secuencia de habilidades y trabajar hacia atrás hasta completar la secuencia completa. Por ejemplo, para enseñar a un niño a ponerse la ropa, se le enseña primero a abotonar los botones, luego a ponerse las mangas, después a ponerse la camiseta y finalmente a ponerse los pantalones.
El encadenamiento es una técnica eficaz para enseñar habilidades nuevas y complejas a personas con diversas habilidades y necesidades de aprendizaje. Se utiliza en una amplia variedad de contextos, como la educación, la terapia, la formación laboral y el entrenamiento deportivo. Esta técnica es especialmente útil para enseñar habilidades a personas con discapacidades intelectuales, trastornos del desarrollo o dificultades de aprendizaje.
Contrato de contingencias
El contrato de contingencias es una técnica de modificación de conducta que se utiliza para establecer acuerdos específicos entre una persona y el terapeuta o un tercero. Este acuerdo establece las consecuencias de una conducta específica, con el objetivo de mejorar el comportamiento y alcanzar objetivos específicos.
El contrato de contingencias también se basa en el principio de aprendizaje llamado «condicionamiento operante», que establece que las consecuencias de una conducta afectan la probabilidad de que esa conducta se repita. Por lo tanto, el contrato de contingencias se utiliza para establecer las consecuencias de una conducta específica, con el objetivo de aumentar la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro.
Un contrato de contingencias puede incluir los siguientes elementos:
- Identificación de la conducta problema: se define la conducta que se desea modificar.
- Identificación de las consecuencias de la conducta: se establecen las consecuencias positivas o negativas que se asociarán a la conducta.
- Establecimiento de objetivos: se establecen los objetivos específicos que se desean alcanzar.
- Planificación de la ejecución: se establecen los pasos que se seguirán para alcanzar los objetivos y llevar a cabo la conducta deseada.
- Monitoreo del progreso: se realiza un seguimiento regular del progreso y se hacen ajustes según sea necesario.
El contrato de contingencias se utiliza en diferentes contextos, como en la educación, el tratamiento de trastornos psicológicos y en el lugar de trabajo para mejorar el rendimiento y la productividad de los empleados. El contrato de contingencias puede ser utilizado en combinación con otras técnicas de modificación de conducta, como el refuerzo y el castigo, para aumentar la efectividad del tratamiento.
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